Otras trampas para dilatar servicios de salud

Por Jaime Sierra Delgadillo
exdefensor del paciente de Cali
Correo: [email protected]

Qué pasa en la Clínica de la Visión y otros centros clínicos, que se valen de sus “Call Center” para dilatar indefinidamente los servicios autorizados por las EPS con las que tienen convenio.

Mediante este sistema de cita por llamada telefónica, no solo irrespetan grotescamente a la persona, sino que lo usan despiadadamente para aplazar perennemente el servicio; qué pasa con las EPS que no hacen seguimiento a las autorizaciones dadas para garantizar la efectividad del servicio.

En la Clínica de la Visión el asunto funciona así: Las citas las asignan vía telefónica. Las personas se entienden con una máquina, jamás con un ser humano. La máquina le da varias opciones.

Opción 1: si es medicina prepagada, plan complementario o particular, aquí la respuesta de la máquina es inmediata para asignar la cita; opción 2: Si es por EPS; opción 3: Cuál EPS; desde la opción EPS, empieza el martirio para el paciente, que en la mayoría de los casos se trata de personas de la tercera edad, como es el caso, de quién me documento este humillante maltrato.

Cuando el paciente da la opción de la EPS, la máquina le dice que está en la posición #20. Pasados 45 minutos, llega el turno para ser atendido y en ese preciso instante la llamada se cuelga.

El paciente insiste en llamar y la máquina vuelve y le dice que está en la posición #20. La línea telefónica se pega por largo tiempo en la posición #10. Pasada otra hora de tiempo y al llegar el turno para el #20, la llamada se vuelve a colgar. Repetido el proceso por tercera vez, un operador contesta la llamada y pregunta el número de la cédula y la EPS de afiliación; al cabo de unos segundos dice el operador: “alo, alooo, alo. No lo oigo. Por favor, vuelva a llamar que se cayó la llamada.” Trato humillante no solo de la Clínica de la Visión, también de otros centros clínicos. Órganos de control hagan respetar al ser humano.

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