El Gobierno Nacional ha establecido nuevas regulaciones para el uso de vehículos equipados con cámaras y dispositivos electrónicos en el control del tránsito. A partir de ahora, estos dispositivos deberán contar con la presencia visible e identificable de un agente de tránsito que los opere y expida el comparendo correspondiente.
Con esta resolución, se busca poner reglas claras al uso de la tecnología en el control vial, diferenciando entre los sistemas automáticos de fotodetección y aquellos que sirven como apoyo a los agentes de tránsito. La medida surge tras la instrucción del presidente Abelardo De La Espriella sobre los abusos de los “carros cazafotomultas”. La ministra de Transporte, Elsa Noguera, destacó: “Las fotomultas deben servir para salvar vidas, no para hacer negocios con los ciudadanos”.
¿Qué Cambia para los Conductores?
Una de las principales modificaciones es que, cuando un equipo tecnológico sea utilizado para el control de tránsito, deberá estar acompañado por un agente de tránsito que operará el mismo equipo y expedirá el comparendo. Esto evitará que un vehículo registre infracciones sin la intervención de un funcionario, asegurando que el control tenga una función preventiva.
Noguera enfatizó que “la tecnología debe ayudar a prevenir, no simplemente a sancionar” y que los conductores deben ser conscientes de la presencia del agente.
No Todas las Cámaras Son Iguales
La nueva normativa también busca aclarar la diferencia entre los sistemas automáticos de fotodetección y los dispositivos que respaldan el trabajo de los agentes de tránsito. Con esta resolución se deroga la Circular 867 del 24 de diciembre de 2025, la cual generaba confusión y permitía que vehículos sin la debida autorización generaran comparendos.
Cerca de 40.000 Órdenes en Revisión
Esta decisión se toma tras la orden del presidente de revisar los sistemas de fotodetección, donde se encontraron cerca de 40.000 órdenes que podrían haber sido generadas irregularmente. Uno de los primeros casos se detectó en Cartago, donde se impidió el funcionamiento de un sistema que no cumplía con los requisitos técnicos.
Con estas nuevas reglas, el uso de tecnología para controlar infracciones no se elimina, sino que se regula para asegurar que siempre haya un agente de tránsito presente y responsable del procedimiento. Los conductores notarán esta diferencia en la calle, garantizando una mayor transparencia y control en el proceso de sanción.


